Juicios Orales, tendencias tecnológicas y requerimientos
para su cumplimiento.
Utilizar herramientas virtuales como la
videoconferencia, la firma electrónica, la
transcripción de audio y video a texto mediante
inteligencia Artificial, son exigencias
para la atención de juicios en el mundo y México
no es la excepción.
La implementación de los juicios orales en
México,
marcó un punto de inflexión en el sistema de justicia.
Desde su adopción, se ha buscado fortalecer la
transparencia, la inmediatez y la participación
ciudadana en los procesos judiciales, estos juicios
permiten que las partes, los testigos y el juez
interactúen de manera directa, favoreciendo una mayor
claridad y equidad en las resoluciones Sin embargo, los
avances tecnológicos en los años recientes, sin duda han
planteado desafíos al sistema de justicia, y exigen
evoluciones tecnológicas que transformen la comunicación
entre las autoridades y las personas involucradas en los
procedimientos, se eficienticen y se robustezcan los
procesos de
Seguridad en la información.
Esta transformación digital de los procesos jurídicos en
las materias involucradas, (Penal, Mercantil, Laboral y
Civil) facilita el ejercicio de los derechos procesales,
entre los beneficios se busca obtener la agilización de
los procedimientos en beneficio de la sociedad, con
prontitud, ética, igualdad social y justicia.
¿Cuál es el estatus actual del uso de tecnologías en
Juicios Orales?
En México existen diversos problemas y retos
Tecnológicos, los órganos judiciales asumen la
implementación de estas herramientas de diferente forma
derivado de las circunstancias que vive cada Poder
Judicial de los Estados de la República así como en el
Poder Judicial Federal, las primeras implementaciones
para temas mercantiles son de hace más de 12 años
impulsados por el Plan Mérida y muchas de estas
iniciativas tienen equipo obsoleto y software
desactualizado, esta infraestructura tiene las
siguientes brechas en Juicios Orales.
Brecha Digital:
Desigualdad en el acceso a internet y equipos
tecnológicos, lo que limita la participación de abogados
y ciudadanos en zonas rurales o marginadas, así como
ineficiencias en los procesos involucrados en los
Juicios Orales.
Alfabetización Digital:
Diferencia en la familiarización con la “abogacía
digital” entre litigantes, donde algunos
permanecen rezagados tecnológicamente o no tienen acceso
a tecnologías que les facilite su participación
activa en la transformación digital.
Infraestructura y Recursos:
Falta de equipamiento moderno y adecuado en salas de
oralidad, disparidad presupuestal entre estados,
complicando la homologación nacional, integraciones de
audio y video no estandarizadas.
Se hace fundamental contar con tecnologías que
minimicen esas brechas y sean accesibles a los
diferentes órganos Judiciales en México, estas
deben estar soportadas a través de empresas
que de manera integral observen que se cumpla:
Seguridad y Certidumbre Jurídica:
Mitigar Riesgos de ciberseguridad en el manejo de
expedientes y audiencias digitales, y así garantizar la
autenticidad de las pruebas telemáticas, los expedientes
electrónicos y las audiencias grabadas en cada sala a
través de empresas certificadas en
ISO-27000 -Seguridad de la Información.
Integridad de los Juicios Virtuales:
Riesgo de manipulación de testigos o asistencia
encubierta durante audiencias por videoconferencia,
exigiendo mayor rigor en la vigilancia judicial, por lo
que requiere integraciones con tecnologías que permitan
asegurar la autenticación del participante, accesos con
prueba de vida.
Capacitación y Resistencia al Cambio:
Necesidad de alfabetización digital y formación jurídica
especializada para los operadores de salas de oralidad
que permita explotar al máximo cada ventaja tecnológica
a su alcance.
La tecnología también ha irrumpido en los sistemas
judiciales, dando paso a lo que se conoce como “Justicia
Digital”. Audiencias virtuales, firma electrónica,
inteligencia artificial aplicada al análisis de
expedientes y sistemas de gestión automatizados son ya
una necesidad del nuevo ecosistema jurídico.
El
Código Nacional de Procedimientos Civiles y
Familiares (CNPCF), publicado en México el 7 de junio de 2023, homologa
los juicios orales, implementa la justicia digital y
protege derechos humanos en todo el país. Con 10 libros
y 1191 artículos, agiliza procesos civiles y familiares,
reduciendo tiempos y eliminando recursos dilatorios, el
plazo de su implementación vence el 1 de abril de 2027 y
el Estado Mexicano avanza en su cumplimiento.
Estos avances no sólo agilizan los procesos, sino que
también amplían el acceso a la justicia, las tendencias
tecnológicas son:
Audiencias Virtuales y Telemáticas:
Uso de videoconferencias para permitir la participación
remota, lo que facilita el acceso a la justicia y
agiliza los procedimientos.
Inteligencia Artificial (IA) y
Automatización:
Aplicación de IA para el análisis de expedientes,
gestión de casos y automatización de tareas, lo que
ayuda a hacer el proceso más rápido y transparente.
Transcripción del audio y video a texto:
Mediante algoritmos de IA Generativa, lograr contar con
la transcripción muy apegada a la realidad, cogeneración
de actas y etiquetas de participación en la
audiencia.
Expediente Electrónico y Firma Digital:
Presentación de demandas, notificaciones y firma de
documentos por medios electrónicos, reduciendo el uso de
papel y los tiempos de espera.
Tecnologías Inmersivas y Visualización:
Uso de tecnologías para la presentación de pruebas,
facilitando la comprensión de los hechos en el ámbito
penal.
Sistemas de Grabación y Registro:
Salas de juicios equipadas con tecnología de audio y
video de alta calidad para asegurar que las audiencias
sean grabadas íntegramente, garantizando el principio de
inmediación.
Accesos Seguros a las plataformas:
Tanto en sala como en videoconferencia mediante
tecnologías biométricas y de prueba de vida que
garanticen la identidad de cada participante.
En resumen, la justicia está evolucionando
hacia sistemas más eficientes y digitales, donde la
tecnología no solo agiliza el proceso, sino que
reconfigura la manera en que se imparten los juicios
orales.
Cómo encontrar tecnología legal confiable:
En un mercado saturado, elegir al socio adecuado es más
importante que elegir las características adecuadas,
para esto se debe tener en cuenta lo siguiente:
1.- Las credenciales de ciberseguridad no deben ser
negociables.
Busque empresas certificadas en ISO-27000
y políticas explícitas sobre el entrenamiento de la IA.
Si un proveedor entrena sus modelos de IA con datos
confidenciales de sus clientes, eso es motivo suficiente
para descartarlo.
2.-
Pregunte cómo el integrador maneja la tecnología del
contenido específico en el ámbito legal.
Las herramientas genéricas de IA no comprenden la
terminología legal y generan resultados poco fiables.
Las soluciones legales diseñadas específicamente para
este fin entienden los formatos de las declaraciones,
los procedimientos judiciales y la precisión que exige
el trabajo legal, de manera ideal embebidos en software
de Gestión de Juicios Orales
3.-
Evaluar el compromiso del proveedor con la mejora
continua.
Los mejores proveedores siempre deben buscar mejorar y
tomarse en serio las opiniones de los clientes,
pregúnteles sobre los cambios que han implementado
recientemente en su producto y qué novedades tienen
previstas para el futuro, tanto el fabricante de
software y la empresa que implementa salas y
transformación digital, normas como
ISO-20000 e ISO-9000, Certificaciones internacionales de desarrollo y
madurez de software ISO-33000 entre otros, darán mayor
certeza a su inversión
Estas tendencias en tecnología jurídica no son
abstractas, sino que reflejan la realidad que se está
configurando hoy en día en los organismos judiciales.
La cuestión no es si estas tecnologías definirán la
próxima década de la práctica jurídica; sabemos que
lo harán, la cuestión es si sus tribunales las
adoptará pronto y obtendrá una ventaja competitiva,
o si las adoptará tarde y tendrá que ponerse al día
con costos adicionales por obsolescencia.
Marco Antonio Reyes| Director de Proyectos Especiales.
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